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Cultura · 13 de Setembre de 2021. 07:20h.

Contra Javier Cercas y la secta de la Tercera Vía (III)

A la contra, de Manuel Trallero

Contra Javier Cercas y la secta de la Tercera Vía (III)

“No es que me hayas mentido lo que más me conmueve, sino que yo jamás te volveré a creer” Friedrich Nietzsche

 

La incredulidad va en aumento cuando Cercas afirma que “Pujol niega taxativamente que sea un corrupto. Yo le creo”. Y sin embargo no resulta una novedad en las filas de la izquierda, ya que el propio Felipe González dijo lo mismo. En tiempos de Banca Catalana un conspicuo comunista como Vázquez Montalbán afirmó que de “Pujol se podrá pensar que ha sido un mal banquero, que es de la derecha camuflada o que es feo, pero nadie, absolutamente nadie en Cataluña, sea del credo que sea, puede llegar a la más leve sombra de sospecha de que sea un ladrón”. Para añadir que la acusación de apropiación indebida contra Pujol, formulada por los fiscales, “puede sonar a descarga de ley de fugas” (El País, 29 de mayo del 1984). Otro ex comunista de por aquel entonces, Josep Ramoneda, quien ha resultado ser el editor de referido engendro de Vicenç Villatoro, proclamaba ante la presentación de la querella, que se había puesto de manifiesto “una vez más, la incapacidad de Madrid para pensar y articular un modelo de Estado en el que realmente quepamos todos” (La Vanguardia. 28 de mayo de 1984).

Cercas apuntala su confianza de Pujol basándose en el manido argumento de las travesuras de sus hijos, que todo el mundo conocía y nadie denunciaba - ¿por qué sería? -  ante la impotencia del padre víctima de su mala conciencia por haber antepuesto Cataluña a sus deberes con la familia. Un eficaz cortafuegos para delimitar los daños. Pujol habría traicionado así el compromiso adquirido cuando le pidió matrimonio a Marta Ferrusola y que reiteró en numerosas ocasiones: primero Cataluña. Ahora, primero sería la familia.

Es más, afirma que a Pujol no le interesa el dinero sino el poder, como si fueran excluyentes, otro lugar común en la defensa de su figura.  Hay sin embargo un hecho, no una creencia, que parece desmentir esa fingida apatía por el vil metal. En el año 2000 se aprobó en el Parlamento de Cataluña un fondo de mil millones de pesetas, destinado a quienes hubieran sufrido prisión por motivos políticos bajo el franquismo, con una serie de requisitos que Pujol cumplía tras haber pasado casi dos años y medio en la cárcel de Zaragoza entre 1960 y 1962 (El País. 17 de abril del 2000). En el año 2003 recibió 4.650 euros, unas 790.000 pesetas de entonces (La Vanguardia Digital, 9 de enero del 2003), procedentes del erario público siendo presidente de la Generalidad y disfrutando de una holgada posición económica. Pujol, para quien la política era pedagogía como no se cansó de repetir durante su mandato, se endosó la cantidad establecida sin mediar palabra alguna. No era una sorpresa. Josep Guixà y yo ya documentamos en nuestro libro Pujol. Todo era mentira (1930-1962) (Almuzara. 2019) cómo el joven Pujol participó en la trama de los negocios de su padre Florenci con su socio judío David Tennenbaum, una verdadera “organización criminal” e incluso estando ya en la cárcel recibía los beneficios de una cuenta en Suiza.

Cercas provoca una clamorosa hilaridad cuando se cree a pies juntillas la afirmación de Pujol de que no ha sido nunca independentista, obviando antecedentes familiares como la adscripción de su padre y su tío a Estat Català, la facción independentista de Esquerra Republicana, partidaria de la lucha armada, dirigida por el fascista Dencàs, y su participación en la sublevación de 1934 tal como ya documentamos en nuestro libro. Existe además el testimonio de Durán Lleida recogido en sus memorias: “El presidente Pujol mantiene hoy posiciones independentistas y, seguramente, siempre habrá sido independentista”. (El riesgo de la verdad. Planeta. 2019), e incluso el de un antiguo rival electoral, el ex socialista Joaquim Nadal, con una fluida relación con el expresidente, quien afirmó en un programa de TV3 que “Pujol es más independentista que muchos de los que ahora se llaman soberanistas” [Preguntes Freqüents FAQS. 22 de julio 2019]

La conversión al independentismo de Pujol, de la cual ahora abjura, se debe a la convicción de que España por lo visto pretende exterminar Cataluña tal como hicieron los Aliados con Prusia, antes incluso de concluir la Segunda Guerra Mundial, de un plumazo. Para ello a lo largo de las trescientas cincuenta páginas del libro repite un total de ciento treinta veces el término “identidad” (o identitario) una obsesión que le persigue desde los diecisiete años cuando, tal como Guixà y yo damos cuenta en nuestro libro, escribió en una carta a Félix Millet padre “que los aragoneses y los murcianos se nos van a comer por los pies” a los catalanes. Mientras tanto los más diversos politólogos no dudan en afirmar que, hoy por hoy, Cataluña es un “cuasi Estado” y desde luego disfruta de un régimen político sin posible parangón en Europa.

 

Continuará ....

 

Manuel Trallero

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4 Comentaris

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#4 Daniel, Tokio, Texas, 13/09/2021 - 14:19

Nadie puede decir que Pujol sea un ladron o que le interese el dinero… Ja. Ja, ja. Ja. Ja. 3500 kilos pa la buchaca, nada manos. Y con una mano delante y otra detras.

#3 A.Bcn, Barcelona, 13/09/2021 - 12:56

Ya que los menciona, lo mejor que podemos hacer con un estómago agradecido como Vázquez Montalbán es olvidar que alguna vez fue considerado un intelectual. Ramoneda es la inanidad absoluta al servicio siempre del que manda.

#2 MANUEL FERNANDEZ, ESPLUGAS DE LLOBREGAT, 13/09/2021 - 12:33

Cada vez sabemos mas, lastima que los indepes nieguen las evidencias que por supuesto serán realizadas por los fascistas de España

#1 Onofre de Dip, Barcelona, 13/09/2021 - 12:28

En "Los juicios de Nuremberg" (1961) Hans Rolfe, el abogado defensor del atormentado Ernst Janning, ante la apatía de su defendido, le dice a este que pone tanto ardor en conseguir su exoneración porque quiere "dejar algo limpio para Alemania". Por lo visto, el bueno de Cercas quiere hacer lo mismo con Jordi Pujol.
Vano empeño.